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lunes

La alimentación de los 4 a los 6 meses


Durante los 4 a 6 primeros meses de vida los bebes solo necesitan leche materna o de formula para satisfacer todas sus necesidades .

Si se amamantan a un recién nacido la lactancia necesaria puede ser de 8 a 12 veces al día, cada 2 a 4 horas o de los requerimientos del bebe.

Hacia los 4 meses el recién nacido puede reducir la lactancia de 4 a 6 veces al día, sin embargo aumenta la cantidad de leche que consume.

Los bebes que reciben leche materna o formula puede necesitar alrededor de 6 a 8 veces su dosis.

Nunca se debe suministrar miel al bebe, ya que esta puede contener las esporas que causan botulismo y el sistema inmunitario del bebe no esta completamente desarrollado.

Aunque un bebe puede dormir toda la noche es posible que sea necesario despertarlo para alimentarlo si no come lo suficiente.


El lanugo

Las mamás nos preocupamos con todo lo que tiene nuestro bebe y esa pequeña vellosidad que algunos mantienen después del nacimiento no es algo que se nos pase, así que aquí alguna información.
El lanugo es un vello corporal aterciopelado, muy fino, que está presente en los fetos como parte normal de su desarrollo durante el embarazo. Como la piel del bebé es muy fina y todavía hay ausencia de grasa subcutánea, el lanugo actúa de capa protectora.
Forma parte de la vérnix caseosa, esa capa sebácea que protege la delicada piel del bebé dentro del útero materno.
Entre las semanas 13 y 16 de gestación aproximadamente, la cabecita del futuro bebé empieza a cubrirse de lanugo y alrededor de la semana 20, este vello recubre todo el cuerpo. La conclusión, si hablábamos de que el meconio contenía lanugo, es que éste se va desprendiendo de la piel del bebé a medida que se va desarrollando.
Generalmente suele caer el lanugo antes de la semana 40 del embarazo, desprendiéndose de la piel del bebé cae en el líquido amniótico que después ingiere el bebé y desecha en sus primeras deposiciones.
Los bebés prematuros suelen nacer con lanugo, ante esto no hay nada que se deba hacer, ya que a medida de que el organismo del bebé vaya madurando, se irá cayendo por sí solo. También hay bebés que nacen a término y pueden conservar algo de lanugo en alguna parte de su cuerpo, como en la cabeza e igualmente no es causa de preocupación, poco a poco se irá cayendo e irá apareciendo el pelo.
El lanugo, aunque parece sin importancia, sí tiene mucha importancia ya que contribuye a la formación del meconio neonatal (el meconio neonatal es una sustancia viscosa y espesa de color verde oscuro compuesta por células muertas y secreciones del estómago e hígado que reviste el intestino del recién nacido y se va formando en el periodo fetal; se le conoce como las primeras heces del bebé).

martes

Mi bebe llega de nalgas



En la semana 30 te dijeron en la consulta seguía de nalgas. Buscaste en Internet y encontraste que un 25% lo están en esta época. Tenías muchas esperanzas todavía. Pero ahora has llegado a la semana 35, hoy te han hecho la ecografía del tercer trimestre. El informe del ecografista comienza diciendo: “Feto en podálica…”. Estas abatida, tenías muy claro que una cesárea no era lo que querías para el nacimiento de tu hijo, y te habías preparado a conciencia para un parto vaginal, en lo posible, sin epidural, para que fuera lo menos intervenido posible. En internet leíste que en la semana 35 aún el 6% están de nalgas, y en la 40 la proporción es de un 3%. Así que no hay más que restar: aún tienes un 50% de probabilidades de que se dé la vuelta. Hasta el mismo día del parto se puede dar la vuelta. Lo sabes. Incluso durante el parto. Pero quizá ha llegado el momento de intentar de hacer algo. Te haces muchas preguntas.

¿Porqué hay bebés que nacen de nalgas?

Los bebés que nacen antes de tiempo y los bebés de bajo peso tienen más probabilidades de quedarse de nalgas, igual que algunos tipos de anomalías físicas como la hidrocefalia. También aquellos que tienen discapacidades neuromusculares congénitas, porque no ejercen los movimientos vigorosos que ayudan a que se den la vuelta.

Un bebé de nalgas ¿siempre tiene alguna anomalía?

No. La inmensa mayoría de los bebés de nalgas son normales y no tienen nada de lo anterior. La forma del útero y la forma de la pelvis también pueden influir pero, de nuevo, la inmensa mayoría de las madres que llevan un bebé de nalgas, son normales y no tienen tampoco estos factores. La situación de la placenta puede influir, al igual que puede hacerlo la tensión física y emocional de la madre. Dado que éste último es un factor evitable, lo primero que recomiendo a una madre con un bebé de nalgas, es una baja laboral y buscar relajación y disfrute en las últimas semanas de su embarazo.

¿Hasta que semana se puede dar la vuelta el bebé por sí solo?

Hasta el final del embarazo, incluso durante el parto como he dicho en la introducción.

¿Cuando he de empezar a preocuparme si sigue de nalgas?

Antes de la semana 34-36 no tiene sentido preocuparse, pues las probabilidades de colocarse de cabeza son muy elevadas.

¿Cómo puedo ayudar a mi bebé a darse la vuelta?


A partir de la semana 34 sería conveniente comenzar a hacer algunas cosas. Como primera medida, actividades de relajación y de disfrute: sesiones de masaje, en las más placenteras de sus versiones, disfrutar de nadar o disfrutar de caminar en lugares agradables, sesiones de yoga o de relajación para embarazadas y, eso sí, baja laboral para evitar a toda costa el estrés emocional.

Fuente: docs.google.com

jueves

Limpieza del cordon umbilical


 
Cuando el bebe regresa a casa y después de toda la felicidad y alboroto, llega también muchas responsabilidades entre ellas el cuidado y el aseo del cordón, el cual tiene todo un procedimiento de limpieza antes de que se caiga, así no se infecta ni enferma al bebe, aquí te dejo los pasos que debes seguir.
Después de lavarte las manos, retira la gasa que envuelve el cordón.
Con una mano sujeta la pinza. Con la otra, empapa una gasa estéril con agua jabonosa (utiliza jabón líquido neutro) y limpia con suaves toques el ombligo y la piel de alrededor. Realiza esta operación una o dos veces al día, lo que te indique el pediatra.
Además de este cuidado diario, la mayoría de los pediatras recomiendan desinfectar el cordón una vez al día o una vez cada dos días. Debes hacerlo del siguiente modo: después de bañar a tu pequeño, colócalo sobre el cambiador, empapa una gasa en alcohol de 70º o clorohexidina (líquido antiséptico transparente) y desinfecta, dando toques suaves, la zona del ombligo. Ten mucho cuidado, porque si usas demasiado alcohol puedes llegar a quemar la delicada piel de tu hijo. No uses mercurocromo (antiséptico de color rojo); no es conveniente y no podrías valorar la herida y comprobar si enrojece o presenta otros síntomas de infección. Tampoco emplees antisépticos con base de yodo, ya que el bebé puede absorberlo a través de la piel y sufrir problemas de tiroides.
Después de limpiar o desinfectar su ombligo, seca bien la zona (pero con suavidad, sin frotar). Coge otra gasa seca y enróllala alrededor del cordón. Cuando le pongas el pañal, sujeta con éste el apósito sin que le oprima el abdomen. Algunos pediatras aconsejan dejar esta zona al aire y cubrirla con un pañal especial para recién nacidos, que cuenta con protector de ombligo.
Cámbiale la gasita siempre que se le moje o se le ensucie. Cuida de que la herida esté siempre limpia y seca.

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