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jueves

Antes y despues de la epidural

Su doctor siempre debe estar enterado de estos aspectos en su salud, especialmente si va a pasar por una cirugia.
Sus alergias a medicamentos
Los medicamentos que está tomando
Cualquier padecimiento del corazón o del pulmón que tenga
Cualquier reacción anterior que usted u otros miembros de la familia hayan tenido a anestesias
Cualquier problema de hemorragia que haya tenido anteriormente
Se le colocará una línea intravenosa en el brazo puesto que la anestesia raquídea y epidural pueden causar hipotensión arterial.
Mantener los niveles de líquidos ayudará a mantener la presión arterial elevada durante el procedimiento. También será conectado a varios monitores para tener un registro de la presión arterial, pulso y el contenido de oxígeno en la sangre.
Dependiendo de cuánto tiempo tomará la cirugía, usted podrá tener un catéter puesto en su vejiga para mantener el drenaje de la orina.

Después de la anestesia espinal, lo mantendrán en cama con su cabeza plana por varias horas.
Esto se hace con el fin de evitar que usted desarrolle un dolor de cabeza.
Después de la anestesia espinal o epidural, lo mantendrán en cama hasta que sus piernas ya no estén entumidas y sea seguro que camine.
La anestesia espinal comienza a actuar casi inmediatamente después que se administró la inyección.
La anestesia epidural demora aproximadamente de 10 a 20 minutos para comenzar a generar un efecto.
Es importante que controle su recuperación una vez que salga del hospital. De este modo, puede alertar al médico de cualquier problema.

Llame a su médico inmediatamente si ocurre cualquiera del siguiente:
Fiebre
Dolor de cabeza persistente o severo Mareo
sensación de desmayo
Debilidad,
Entumecimiento u hormigueo en sus brazos o piernas
Erupción cutánea Dificultad para respirar.

viernes

La preeclampsia gran problema


La preeclampsia es una enfermedad hipertensiva propia del embarazo. Aunque se presenta en aproximadamente un 8% de todos los embarazos, es de gran relevancia porque se trata de la principal causa de mortalidad materna en el mundo.

La etiología de la preeclampsia es desconocida, pero existen numerosas hipótesis sobre su origen. Principalmente se atribuye a una insuficiencia placentaria, que desencadena una disminución de la irrigación sanguínea de tejidos y placenta con producción de sustancias que finalmente dañan los vasos sanguíneos y ocasionan la hipertensión y deterioro de órganos. Habitualmente se presenta en la segunda mitad del embarazo.
La preeclampsia se caracteriza por presión elevada, mayor o igual a 140/90 mmHg, proteína en la orina (mayor a 300mg en 24 horas) con o sin edema de extremidades.
Existen factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad: Cursar primer embarazo, madres adolescentes o mujeres mayores de 35 años; embarazos múltiples, y patologías subyacentes como enfermedad renal, hipertensión crónica, diabetes gestacional y enfermedad molar.
Particularmente grave es la preeclampsia severa, caracterizada por presiones arteriales sobre 160mmHg sistólica y/o 110mmHg diastólica, proteínas en la orina y sintomatología neurológica: como cefaleas, alteraciones visuales, dolor abdominal alto, edema generalizado y disminución de plaquetas, entre otros.
Esta última no sólo es peligrosa para la madre, también el feto está sometido a riesgos: Existe una disminución de la perfusión placentaria, menor llegada de oxigeno para el feto, mayor peligro de interrupción prematura del embarazo con las dificultades inherentes a la prematurez.
Pese a que no existe un método de prevención para la preeclampsia, es importante pesquisar su posible presencia para manejar el cuadro lo antes posible. La ecografía doppler es un método que puede establecer el riesgo de una embarazada de padecer la enfermedad severa en un 90%.
Hoy en día el único tratamiento para la preeclampsia severa es la interrupción del embarazo. Sin embargo, cuando el feto es muy prematuro se realiza un manejo conservador, con el fin de realizar maduración pulmonar fetal y evitar prematurez extrema. Para esto la mujer debe estar hospitalizada, monitorizada con fármacos específicos y a cargo de profesionales expertos en medicina perinatal.

lunes

Lactancia compartida



La lactancia natural es el mejor alimento para cualquier niño, especialmente si está enfermo o es prematuro. Después de la leche de su propia madre, la leche humana donada es la mejor opción para esos bebés porque se asimila mejor que la fórmula artificial, les protege de infecciones y mejora sus posibilidades de recuperación, supervivencia y desarrollo (Organización Mundial de la Salud y UNICEF)

¿Qué es un Banco de Leche Humana?
Un centro especializado donde la leche donada por algunas madres se recibe, se procesa, se almacena y se distribuye según indicación médica, a niños enfermos que no pueden recibirla de sus propias madres. Tanto la donación como la dispensación son gratuitas.
La selección de las donantes, la recogida y almacenamiento de la leche en condiciones óptimas y su pasteurización previa al consumo, junto con estrictos controles de calidad, otorgan a la leche humana donada la seguridad y los beneficios que ofrece la leche materna.
Este hospital apoya a las madres que quieren lactar a sus hijos y también dispone de un Banco de Leche.

¿Quién puede ser donante?
Las madres sanas y con un estilo de vida saludable, que estén amamantando a su hijo y quieran donar parte de su leche de forma voluntaria y altruista.
En el Banco se realiza una entrevista y un análisis de sangre para descartar situaciones que contraindiquen la donación. No podrá ser donante la mujer que:
* consume drogas ilegales, o tabaco, alcohol, cafeína u otros tóxicos en exceso.
* tiene infecciones como VIH (virus del SIDA), hepatitis o sífilis, o padece ciertas enfermedades.
* toma medicamentos o hierbas que puedan perjudicar a otro niño que no sea el suyo propio.

martes

El alcohol en el embarazo

Beber alcohol durante el embarazo puede causar a su bebé diferentes defectos congénitos físicos y mentales. El término “trastornos del espectro alcohólico fetal” (o FASD, por su sigla en inglés) se utiliza para describir los numerosos problemas asociados con la exposición al alcohol antes del nacimiento. Cada año nacen hasta 40,000 bebés con FASD.1 Aunque muchas mujeres son conscientes de que beber demasiado alcohol durante el embarazo puede provocar defectos congénitos, muchas no se dan cuenta de que beber moderadamente (o incluso poco) también puede ser nocivo para el feto. De hecho, no se ha comprobado que haya algún nivel de consumo de alcohol durante el embarazo que se pueda considerar seguro. En consecuencia, March of Dimes recomienda a las mujeres embarazadas abstenerse de beber alcohol (incluidos la cerveza, el vino y sus derivados, y los licores) durante todo el período de embarazo y lactancia. Además, puesto que a menudo las mujeres no saben que están embarazadas durante los primeros meses, aquellas que puedan estar embarazadas o que lo estén intentando deberían abstenerse de consumir bebidas alcohólicas. Los estudios gubernamentales recientes indican que una de cada 12 mujeres bebe durante el embarazo.Aproximadamente una de cada 30 mujeres embarazadas informó haber bebido en grandes cantidades (cinco o más tragos) en una sola ocasión. Las mujeres que beben grandes cantidades en una misma ocasión o con frecuencia aumentan considerablemente el riesgo de que sus bebés sufran problemas relacionados con el alcohol. Cuando una mujer embarazada bebe, el alcohol pasa a través de la placenta hasta el feto. En el cuerpo inmaduro del feto, el alcohol se descompone de una forma mucho más lenta que en el cuerpo de un adulto. Como resultado, la concentración de alcohol en la sangre del bebé puede ser superior y mantenerse elevada durante más tiempo que en la sangre de la madre. A veces, esto hace que el bebé sufra daños de por vida.

jueves

Como saber que algo anda mal en el embarazo



Si estas embarazada en cualquier etapa y sufres alguna de esta señales, no dudes en acudir a tu doctor.
Derrame de sangre o fluidos por la vagina.
Visión borrosa o alteración de la visión.
Dolores abdominales o de espalda inusuales o intensos.
Dolores de cabeza frecuentes, intensos y, o continuos.
Contracciones.
Disminución de los movimientos del bebé.
Mareos.
Diarrea y vómitos excesivos.
Fiebre superior a los 100º F.
Dolor o ardor al orinar.
Calambres fuertes.
Inflamación del rostro, los dedos y los pies.
Escalofríos.
Incapacidad de tolerar alimentos o líquidos.
Convulsiones musculares.

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